- Blog Agroservicio Jesús Toro
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TRATAMIENTO PREFLORACIÓN, NUTRIENTES ESENCIALES.
Tras el invierno, los tratamientos al olivar para prevenir plagas y enfermedades y obtener una cosecha homogénea y de calidad , son esenciales. Si estos tratamientos se realizan correctamente en tiempo y forma y con los productos adecuados, ayudan en gran medida a paliar el efecto de la vecería propio de este cultivo, muy acentuado en determinadas variedades.
El crecimiento del olivo se produce fundamentalmente en primavera tras el reposo invernal, crecimiento que puede llegar hasta junio. En este periodo, coincidiendo con la floración y cuajado del fruto, se produce la mayor demanda de elementos nutritivos así como la formación de los nuevos brotes que aportarán el fruto del año siguiente ya que el olivo produce el fruto en las ramas o brotes de dos años.
En primavera las yemas de las axilas de las hojas pueden evolucionar a flores o a madera lo cual depende de varios factores. El proceso por el cual las yemas evolucionan a flor se conoce como inducción floral. Una vez que se produce esta evolución se inicia el desarrollo de inflorescencias. El desarrollo de los órganos florares (granos de polen y ovario) tienen lugar en los 20 días que preceden a la floración. Un estrés hídrico nutritivo entre la brotación y las 6 semanas antes de la floración reducen el número de flores y se incrementa el aborto ovárico (flores aparentemente sin ovario y no funcionales).
La época de floración del olivo se da entre abril - mayo y es la temperatura de los meses anteriores el factor que determina la fecha de floración, de tal forma que si en los meses de marzo y abril las temperaturas son altas se adelantará la floración y se retrasará si las temperaturas en estos meses son bajas. La duración de la floración depende de la temperatura a partir de la apertura de las primeras flores de tal forma que si tenemos temperaturas bajas las floraciones serán prolongadas y si son altas tendremos períodos de floración cortos. Las técnicas de cultivo como el riego y un abonado rico en fósforo y boro mejoran la capacidad fructífera de las flores optimizando el proceso de cuajado de la aceituna y el crecimiento inicial de ésta.
Es en la época de floración cuando se incrementan las necesidades nutritivas de fósforo y boro. Con el suministro de estos nutrientes a la planta conseguiremos una floración más uniforme y un porcentaje de flores viables mucho más elevado. La deficiencia de fósforo provocará fallos de fecundación, floración defectuosa, retraso de la maduración, desarrollo de un sistema radicular débil. La deficiencia de boro en la época de floración provocará alteración en las membranas de las células de la raíz y problemas en el cuajado. Por tanto, la deficiencia de éstos en la planta provoca una disminución y un retraso de la floración, el cuajado y una importante merma en la calidad y cantidad de la cosecha.
El Fósforo (P) en la planta.
- · Interviene en la transferencia de energía: los iones de Fósforo reciben la energía lumínica captada por la clorofila y la transforma en ATP y ADP (moléculas responsables de la producción, almacenamiento y transporte de energía en la células).
- · Influye en el desarrollo de las raíces de la plantas, es muy importante en la floración y en el cuajado del fruto.
- · Activa el desarrollo inicial del cultivo y favorece la maduración de los frutos.
- · Aumenta la resistencia a condiciones meteorológicas adversas y a enfermedades.
- · Favorece la actividad de bacterias que fijan el nitrógeno atmosférico.
El Boro (B) en la planta.
- · Estimula el crecimiento de los tejidos.
- · Muy importante en procesos de polinización, fecundación y cuajado del olivo.
- · Influye en la asimilación del P y en la síntesis de proteínas.
- · Interviene en la absorción del agua.
La aplicación de boro es necesaria en olivo al inicio de la actividad vegetativa, previo a floración, así como al inicio de la fructificación, con el objetivo de mejorar la calidad del polen y el crecimiento del tubo polínico,
Teniendo en cuenta la información plasmada en este artículo, la recomendación para mejorar el crecimiento vegetativo así como la floración y cuajado de frutos en olivo, sería la siguiente:
Fungicida, para la prevención de enfermedades fúngicas. Dependiendo de las condiciones climatológicas utilizaremos una sustancia activa u otra, variando desde un simple oxicloruro de cobre (distintas concentraciones) hasta un fungicida sistémico.
Insecticida, si los umbrales de la plaga en cuestión hacen aconsejable su utilización.
Abono NPK, en función del plan de abonado.
Bioestimulante, para cubrir las necesidades complementarias del olivar.
Boro y Zinc, como micronutrientes esenciales y específicos para mejorar la floración y el cuajado de frutos, así como el crecimiento vegetativo.